-La pequeña y poco iluminada sala se iba librando poco a poco del extraño humo que le inundara hace unas horas, dejando a la vista a nuestros tres amigos, inconscientes en el piso, uno al lado de otro. Cuando el extraño gas por fin desapareció por completo fue J.F. quién recobró el conocimiento primero.-
J.F: ¡Au, me siento mareado! –Dijo incorporándose y llevando su mano izquierda a la cabeza.- (¿Qué pasó?) ... ¿Ah? ... ¡Despierta, Guillermo! –Espetó mientras sacudía a su amigo, quien aún no despertaba.-
Guillermo: ¡Ese bebé no es mío! –Gritó desesperado y se incorporó.-
J.F: ¡¿Qué?!
Guillermo: ^^U ¡Nada, sólo estaba soñando!
J.F: ¿Acaso es tu conciencia sucia como Grimer? ¬w¬
Guillermo: No me molestes. ¬///¬ Mejor dime qué demonios ha pasado.
J.F: Pos... Ni idea.
Guillermo: ¿Y Leandro?
J.F: Está aquí. –Responde indicándole su derecha a Guillermo.- Pero aún no despierta.
Guillermo: Entonces despertémoslo para irnos de este lugar. No me da confianza.
J.F: Ok. –Responde afirmativamente.- Lea... Despiértate... –Le susurró a su amigo.-
Guillermo: ¬¬U
J.F: ¡Lea, despiértate! –Dijo ahora con un tono más normal.-
Guillermo: -___-U (Ya sé como terminará todo esto...)
J.F: ¡QUÉ TE DESPIERTES, POR MIL DEMONIOS! –Le gritó a su amigo en plena oreja.-
Leandro: ¡Ya voy mamá!
Guillermo: xD
J.F: Por fin despiertas... -___-U
Leandro: ¿Ah?... ¡Es cierto! ¿Ustedes también oyeron esa voz?
Guillermo: ¿Qué voz?
J.F: ¡Tienes razón, yo también la oí! (Lo había olvidado por completo.)
Guillermo: Yo sólo recuerdo que Lea estaba mirando como tarado esa pintura y... ¡Nada más!
Leandro: =/ (La pintura...)
J.F: Mejor nos vamos, ¿no creen?
Guillermo: See... Quiero ir a comer.
Leandro: Mmm...
J.F: ¡Decidido, ahora salgamos!
???: ¿Dónde creen que van? –Pregunta la misma voz de antes.-
Guillermo: Ô___Ô
J.F: ¡Es la voz de nuevo!
Leandro: ¿Quién eres?
???: Pues, mi nombre no es relevante. Lo que realmente importa es lo que tengo que decirles.
J.F: ¿Algo que decirnos?
Guillermo: ¡ESPÍRITUS CHOCARREROS! >__<
Leandro: ¡Cállate, Memo!
???: Ustedes vienen a por una historia, ¿verdad?
J.F: Sí, ¡¿pero cómo sabes eso?! –Pregunta mirando a todos lados.-
???: Desde aquí puedo ver mucho más de lo que creen...
Guillermo: Ô//___//Ô ¡Ay, mis hu*vos! –Espeta tapándose la entrepierna.-
Leandro: ¬¬U
J.F: ¿Tú eres quién nos encerró aquí?
???: De no haberlo hecho, ¿se habrían quedado?
Leandro: ¿Pero por qué nosotros?
???: Porque son iguales...
Guillermo: ¬¬” ¡A poco soy tan feo!
J.F: ¡QUÉ TE CALLES, TARADO! Ù___U”
???: Es un favor recíproco; ustedes tienen su historia y yo cumplo mi misión.
Leandro: ¿“Misión”?
???: Mi misión es darle a conocer a quién le importe la historia que tengo que contar.
J.F: A ver... Déjame ver si entendí. ¿Si nosotros oímos tu historia tú cumples tu misión?
???: Lo acabo de decir.
J.F: ¿Y eso significa que cuando termines seremos libres?
???: Cuando la historia termine por fin dejaré este mundo, por lo que ustedes quedarán libres de mi presencia.
Leandro: Yo opino que lo oigamos.
J.F: Yo digo lo mismo.
Guillermo: En todo caso no nos queda de otra. .___.”
Leandro: Toda la razón. ^^U
J.F: Entonces tomaré mi cuaderno para apuntar la historia. –Dice mientras registra su mochila, la cual llevaba a la espalda.-
???: No es necesario. Mis amigos ayudarán a que ustedes vean en primera fila.
Leandro: ¿“Amigos”? =S –Se preguntó a sí mismo y de pronto vio como aparecían unos pequeños pokémons muy parecidos entre sí sobre las cabezas de J.F. y Guillermo.- ô___Ô ¡¿Acaso son...?!

: Uxiiii...
J.F: ¡Uxie!

: Priiit...
Guillermo: ¡Mesprit!
???: Sólo faltas tú, Leandro.
Leandro: ¿Yo? –De pronto un brillo distorsionado nació frente a sus ojos, era la aparición del tercer hermano.-

: Zeeelf...
Leandro: Ô___Ô ¡Es Azelf!
???: Muy bien chicos, ahora hagan el resto.
-Cuando la extraña voz terminó de hablar los tres pokémons se posaron sobre las cabezas de los jóvenes a quienes se les habían aparecido. Cerraron sus ojos y la gema en sus frentes comenzaron a brillar.-
???: Ahora ustedes cierren sus ojos. –Dijo a los humanos, quienes obedecieron inmediatamente.-
Guillermo: ¡Wow, esto es sensacional! –Dijo emocionado.-
???: Ahora los llevaré a un lugar no muy lejano, pero que no se encuentra a su alcance hace no más de 20 años... Pero no los años que ustedes conocen.
Leandro: ¿A qué te refieres?
???: A que el tiempo y el espacio tal y como ustedes le conocen no es el real... Ahora comencemos con la historia que se me encomendó narrar.
-Dicho esto las confusas imágenes que cada uno de los jóvenes veían se sincronizaron y comenzaron a divisar un hermoso cielo cubierto de nubes.-
J.F: ¡Es como si viéramos un programa en televisión!
Leandro: (¡Qué buena!)
** En el relato. **
-Hay un hermoso cielo cubriendo verdes prados que proyectaban nada más que paz. Les presento a la hermosa ciudad del Absol. Una ciudad que le debe su nombre a estos pokémons, los que hace cientos de años salvaron a la pequeña aldea que en estas tierras se asentara de un inmenso temporal climático. Es el año 9100, mas los avances tecnológicos eran del mismo nivel que los que tienen ustedes en estos días; les dije que el tiempo no corre en todas partes igual. La ciudad del Absol está ubicada en el corazón del hasta ahora único continente conocido, llamado Dynacon. Essta ciudad se destacaba por permanecer aparentemente igual que en su fundación, es decir, conservaba las fachadas antiguas de las casas, los transportes eran carruajes y bicicletas, incluso tenían aún en funcionamiento el castillo, donde vivía la actual familia real.
En el continente Dynacon destacan 5 ciudades poderosas, las que interactúan económica, política y militarmente entre sí. Éstas son la Ciudad del Absol, el Fuerte Golem, ubicado en las montañas más áridas del continente, el Puerto Manaphy, a orillas de la zona más productiva del mar, la Pólis de Smeargle, ubicada en la meseta con mejor microclima de todas, y el Refugio de Seviper, ubicado en la península noreste del continente.
Hace muchos años las 5 ciudades consiguieron establecer la paz entre ellas y así vivir cómodamente unas con las otras, pero cuenta la leyenda que pronto nacerá en una de las ciudades una persona y un pokémon que destruirán dicha paz, y era eso precisamente lo que las mantenía en guardia a todas ante todas.
En el continente Dynacon siempre que nace un ser humano eclosiona un huevo pokémon, y se les cría juntos a ambos bebés para que el resto de sus vidas sean sus compañeros incondicionales. Hace pocos momentos acaban de nacer dos niños en la Ciudad del Absol, pero lo importante no eran los niños, sino los pokémons que nacerían junto a ellos.-
Mujer: ¡Apúrate, hombre!
Hombre: ¡¿Qué te pasa?!
Mujer: ¡Dicen que nació el elegido!
Mujer 2: ¡¿El elegido?!
Mujer: ¡Sí, en la casa de los Kanara!
Hombre: ¡Pues vamos a ver de una vez!
-Estas personas se encaminaron entre las empedradas calles de la ciudad hasta llegar a una lujosa mansión de unos 4 pisos y de un color marfil, la cual destacaba del resto de la calle evidentemente. Afuera de ella habían al menos 40 personas, eufóricas, desesperadas por entrar.-
Hombre: ¿Es cierto que nacieron los elegidos?
Mujer: Así me dijo mi vecina, así que vine a ver.
Hombre2: ¡Yo oí que junto a la niña nació un Absol!
Hombre: ¡¿Qué, una niña?!
Mujer: ¡¿Qué tiene de malo?!
Hombre: Pues que la leyenda habla de “un” elegido, no de “una”.
Hombre2: ¡Eso no es lo importante! ¿Acaso no ven lo realmente relevante que les acabo de decir? –Preguntó exasperado.-
Hombre: Mmm... Pues la verdad no.
Mujer: ... (Algo importante...) ¡Lo tengo! ¿Es que no te das cuenta?
Hombre: ¿De qué?
Mujer: ¡Dicen que nació un Absol!
-Las palabras de la mujer provocaron que toda la multitud callara. Todos trataban de corroborar lo que sus oídos habían oído. ¿Un Absol? ¿En la Ciudad del Absol? Imposible. Los absols eran considerados casi divinos, por lo que sus huevos jamás eran traídos a la ciudad, pues era considerado herejía.-
Mujer2: ¿Qué has dicho?
Mujer: Pues lo que me dijeron, que nació un Absol.
Hombre3: ¡No puede ser!
Mujer3: ¡Entonces no es el elegido, es el maldito!
-Las imprudentes palabras de la última fémina provocaron la explosión de gritos más grande en los últimos años; todos discutían si quien había nacido era el elegido que llevaría a la Ciudad del Absol a la gloria o era el maldecido que provocaría su destrucción. Esta situación continuó hasta que un elegante carruaje tirado por Rapidashs azules se aproximaba a la casa.-
Hombre: ¡Hey, es el rey Ricardo!
Mujer3: ¡Todos háganse a un lado!
-El respeto que le tenían a su rey era evidente; todos los presentes hicieron silencio y despejaron las puertas de la mansión Kanara, una de las familias más ricas de la ciudad. El carruaje se detuvo, la hermosa puerta de roble macizo pintado por el barniz más fino del continente se abrió. De dentro salió un hombre de mediana edad, no sobrepasaba los 35 años, los que no demostraba por su bien cuidado cuerpo. Tenía una barba pronunciada de un color castaño claro, al igual que su cabello. Sus ojos eran de un azul muy claro y su piel blanca como las nubes. Vestía sencillamente, con un traje de seda de Ariados color verde y una pequeña diadema en la cabeza hecha de platino. Todos admiraban al Rey Ricardo, pues se podía ver en todas sus posesiones que era un hombre sencillo; sin ir más lejos, su carruaje no tenía nada de extremo valor como diamantes u oro.-
Rey Ricardo: ¡Buenos días, conciudadanos! ^^ -Dijo alegremente.-
Multitud: ¡Buenos días, su alteza! –Respondieron todos a coro y con gran respeto.-
-El honorable hombre, que había dirigido a la Ciudad del Absol durante más de 20 años y haberla posicionado como la más productiva e importante avanzó con paso lento, pero seguro hacia la mansión. Cuando estuvo en las puertas se detuvo, dio media vuelta y se pronunció ante sus súbditos, aunque él no les consideraba como tales.-
Rey Ricardo: Ustedes, mujeres y hombres. –Dijo apuntando a dos representantes de cada sexo que se encontraban juntos.- Entrarán conmigo; serán quienes esparciréis la real noticia del nacimiento del primer hijo de esta generación en la familia Kanara. Los demás váyanse a sus casas y sigan con sus vidas, que pronto sabrán las noticias.
–Agregó con firmeza, a lo que todos acataron y se fueron en distintas direcciones. Las 4 personas escogidas siguieron al rey sin hacer el menor ruido.
Cuando estuvieron frente a los inmensos portones de acero de la mansión estos fueron abiertos por dos fuertes Machamps, que servían de guardias; el rey y sus acompañantes entraron con confianza en lo que era un precioso antejardín. El césped estaba tierno y por todas partes. Muchas flores plantadas estratégicamente hacían que los sentidos visuales se estimulasen al punto del clímax sensorial. Pequeños pokémons de hierva como Bellosooms, Odishs y Sunkerns jugaban alrededor de un par de árboles tan viejos y fuertes como la ciudad; por el otro lado se apreciaba un hermoso y cristalino estanque natural del cuál se podía beber fácil y seguramente. Frente a ellos se levantaba la hermosa e imponente mansión, que hacía juego con la belleza natural que le antecedía. Junto a la hermosa puerta principal, hecha de cristales importados estaba un hombre calvo con bigote, no más alto que el rey, de piel clara y rasgos faciales tranquilos; vestía un simple smoking negro; era el mayordomo, quién después de hacer una reverencia al rey le abrió la puerta y le invitó a pasar. Ni siquiera se sorprendió a ver a 4 ciudadanos comunes entrar a la mansión, pues sabía que venían con el rey. Una vez adentro el asombro fue mayor, el recibidor era tan amplio como las casa completas de los 4 ciudadanos, adornada con una hermosa combinación de pinturas y esculturas de distintos estilos y muebles de finos materiales. La habitación era de un claro tono, y la luz que se colaba por los hermosos ventanales le daban aún más claridad, haciéndolo un lugar que entregaba paz por sí mismo.
En el sillón más lujoso de la sala se veía a una joven mujer de hermosos rasgos, blanca piel y negros cabellos sentada con un bebé en sus brazos, era el recién nacido. A su lado, en el piso había un ejemplar femenino de Eevee tan grande como cualquiera de sus evoluciones, acurrucada con otro Eevee, pero éste era uno bebé. Era el pokémon que nació junto al hijo de los Kanara, pero un detalle llamó la atención tanto del rey como de los ciudadanos.-
Mujer1: ¿Acaso ese Eevee es...? –Le preguntó suavemente al hombre que le acompañaba.-
Hombre2: ¡Shh, calla mujer! –Le susurró con molestia.-
-Una vez frente a la recién hecha madre, el mayordomo tomó posición al lado de su patrona.-
Rey Ricardo: ¡Buenos días, Elizabeth! ^^ -Saludó cordialmente a la mujer, que aparentemente así se llamaba.-
Elizabeth: ¡Gloriosos son, mi rey! –Respondió con humildad.- Por favor, tomen asiento. –Agregó, al tiempo que un grupo de empleadas de la mansión aparecen junto a ellos y les acercan lujosas y cómodas sillas.-
Rey Ricardo: ¡Muchas gracias! –Dijo mientras se sentaba.- ¿Cómo te sientes después de dar a luz a tan hermosa creatura? –Agregó después.-
Elizabeth: Contenta, mas agotada.
Rey Ricardo: Bueno, mi presencia aquí se debe a que soy muy amigo de ustedes y quería conocer al pequeño, y porque se ha dicho que nació el elegido. –Agregó seriamente y volteó la mirada al bebé Eevee.-
Elizabeth: ¿Eso se ha dicho?
Rey Ricardo: Toda la ciudad lo comenta. Y creo saber a qué se deben dichos rumores.
Elizabeth: Lo dice por los raros colores del Eevee de mi hijo, ¿verdad?
Rey Ricardo: Pues sí. –Respondió secamente.- Son los mismos colores que tiene nuestro libertador.
Elizabeth: Es verdad, sus colores son idénticos a los de un genuino Absol, incluso sus ojos son rojos.
Rey Ricardo: ¿No habrán...?
Elizabeth: ¡De ninguna manera, mi señor! –Responde anticipadamente y algo ofendida por la insinuación.- Usted sabe que la familia Kanara está en contra de las cruzas entre distintas especies de pokémons, además, los Absols están restringidos para los sacerdotes que viven con ellos en la Meseta Plateada, así que es imposible eso que usted insinúa.
Rey Ricardo: Excúseme si le he ofendido, Elizabeth.
Elizabeth: No hay problema, mi rey.
Rey Ricardo: ¿Y dónde está Lio?
Elizabeth: Mi amado esposo está en una importante reunión con otros feudales de la ciudad; se reunió con ellos después del nacimiento de nuestro niño.
Rey Ricardo: ¡Es cierto! –Espetó como si recordara algo.- A todo esto, ¿cuál es el nombre de tan hermoso bebé?
Elizabeth: Dalio, Kanara Dalio.
Rey Ricardo: ¡Un nombre hermoso! ^^
Elizabeth: ¡Muchas gracias, mi señor! ^^
Rey Ricardo: Muy bien. Ahora nos retiramos para que descanséis.
Elizabeth: ¡Muy oportunas sus palabras!
Rey Ricardo: Me reuniré con Lio y los demás feudales en la reunión. Se supone que yo la he de dirigir, mas mi prioridad era conocer al pequeño Dalio. ^^ -Dijo mientras se ponía de pie.- Hasta un próximo encuentro, mi bella dama. –Se despidió al tiempo que levemente inclinó su cabeza.-
Elizabeth: Hasta entonces. ^^ -Respondió con igual reverencia.- ¡Gonor, acompaña a nuestras visitas hasta la salida y asegúrate que el rey suba a salvo a su transporte! –Le ordenó al mayordomo, quién siempre estuvo a su lado.-
Gonor: ... –Respondió con una reverencia a su patrona y guió a los visitantes hasta la salida. Una vez en los portones de la mansión, Gonor reverenció al rey y sus acompañantes a modo de despedida y se retiró.-
Rey Ricardo: ^^ Muy bien, mis conciudadanos. Ahora quiero que difundan la noticia por la ciudad. –Les dijo a los que fueran sus acompañantes en la mansión Kanara hace unos momentos mientras subía a su carruaje.- ¡Adiós!
Hombres y mujeres: ¡Hasta pronto, mi rey! –Respondieron a coro y reverenciando al hombre. Luego los Rápidashs de extraños colores se pusieron en movimiento. Cuando el lujoso, pero sencillo transporte se perdiese en una de las esquinas los presentes recién articularon palabras.-
Mujer2: ¡No puedo creer que hayamos visto al elegido!
Hombre1: ¡No hay duda de qué lo es!
Hombre2: Tienen razón. Los colores de su pokémon son la mejor prueba.
Mujer1: ¿Y qué estamos esperando? ¡Vamos a propagar la noticia!
-Dicho esto los cuatro humanos se separaron y dirigieron a distintas partes de la ciudad. Mientras tanto, en una casa que podría calificarse como de clase socioeconómica media, ubicada unas cuantas calles más alejada de la mansión Kanara se encontraba una hermosa mujer de negros y largos cabellos, blanca y pulcra piel y preciosos ojos café de unos 19 años se encontraba semi-sentada en una cama muy cómoda sosteniendo un recién nacido entre sus brazos. A su lado estaba un orgulloso hombre de 21 años de edad, fornido, de tez morena y ojos oscuros como la noche. Era el orgulloso padre de su primer hijo. A los pies de la cama estaban un Swablu y un Growhlite acurrucando a un pequeño bulto negro.-
Hombre: Dime, Ashino. ¿Cómo te sientes ahora? –Le preguntó a su hermosa mujer.-
Ashino: Mejor, Ocram. En cuanto vi a nuestro pequeño todos los dolores y miedos desaparecieron. –Respondió con claro amor en sus palabras a su esposo mientras miraba embobada dormir a su hijo.-
Ocram: ^^ ¡Qué bien!... Sólo tengo una preocupación... –Agregó con duda.-
Ashino: Pues a mí eso no me preocupa. –Contestó, al entender lo que su esposo le decía.-
Ocram: Es que... –Comenzó a hablar y miró a los pokémons.- El pokémon de nuestro hijo es muy raro.
Ashino: El hecho de que un Zubat no sea bien visto en la sociedad no quiere decir que sea raro.
Ocram: No es eso... Son sus colores. ¿Cuándo habías visto un Zubat negro con detalles azules?
Ashino: Ocram, mi amor. No te preocupes. Nuestro hijo será importante en su vida. Te lo dice mi instinto maternal.
Ocram: Espero que tengas razón, mi amor.
Ashino: ¿Y ya decidiste qué nombre le darás a tu hijo?
Ocram: Sí, nuestro hijo se llevará con orgullo el nombre de Reanzuro.
Ashino: ¿Oíste, bebé? Ya tienes nombre, Aisou Reanzuro.